Se terminó la maldición

Partido determinante, dependía de nosotros el paso a los anhelados octavos de la Copa Libertadores, era un partido complicado de visita, con un rival de temer, en condiciones climáticas distintas a las que estamos acostumbrados, la presión de esa maldición de no poder pasar a esta fase de la copa por más de diez años.

No todos los partidos son iguales, por lo tanto, yo sé que la hinchada quería ver a ColoColo atacando, llegando al arco y ojalá marcar en más de una ocasión, quizás ese juego es más llamativo, pero en esta oportunidad no fue así. Esto no significa que sea malo.

Defendimos como perros, vimos a Fierro a un gran nivel luego de haber estado mucho tiempo sin jugar, es muy valorable, Baeza excelente, Zaldivia, Insaurralde y aquí me quiero detener, porque me saco el sombrero por un ejemplo de jugador que ama los colores que viste, que con 37 años se devora la cancha, corriendo sin parar, quien más que tu Esteban Efraín Paredes, una vez más gracias por tu entrega y garra.

Esta vez, los jugadores entraron a empatar y no los juzgo, las condiciones no estaban para arriesgarse y no por eso los voy a crucificar, era una etapa importante donde debíamos romper con esa maldición,  con un Paredes extraordinario, fueron ordenados, se movieron bien, marcaron, cumplimos.

Tenemos un claro ejemplo de los paraguayos de Libertad que con su juego defensivo están en esta misma fase. Se les olvida el juego de Atlético Madrid de la mano de Diego Simeone. No todo es ofensivo.

Estamos en octavos y nadie me quitará esa alegría como hincha, Colo-Colo sacó todo lo que tenía que sacar garra, coraje, corazón, amor a la camiseta, estoy totalmente en desacuerdo con todos los que ayer criticaron la forma de juego del cacique.

A ver, ¿qué pasaría si, los albos hubiesen jugado “bien”, según las palabras de muchos y hubiese perdido el partido? ¿Qué hubiesen dicho periodistas, hinchas y comentaristas? Difícilmente hubiesen dicho, “¡oh! ¡Qué bien jugó Colo-Colo!”, el titular de todos los diarios y noticias, sería, “Colo-Colo eliminado una vez más”, “Colo-Colo no logra romper la maldición”, y ahí comenzarían nuevamente a torturar a críticas al equipo.

 

Seguramente en los últimos minutos del encuentro, al igual que yo, los hinchas estábamos con el corazón en la mano, temiendo lo peor, un gol a último minuto que nos arrebatara de las manos, el paso a octavos de copa libertadores, pero esta vez, Colo-Colo no lo permitió.

Así que les quiero decir a todos los hinchas colocolinos que se abracen, celebren, que dejen de lado los malos comentarios y críticas, porque le duela a quien le duela, estamos instalados dentro de los 16 mejores equipos el continente, y seguiremos peleando y ganándole a quien tengamos que ganarle.

Grande Colo Colo, no olvidemos que en el 91` los partidos de visita a estas alturas, los fuimos a empatar, de la misma manera que lo hicimos esta vez. Todos saben que fue lo que sucedió ese bello año.

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