¡La Supercopa se va para el norte! En una definición que puso a prueba los corazones de todos los presentes en Sausalito, Coquimbo Unido se impuso en los penales a Universidad Católica y arrancó el 2026 levantando otro trofeo histórico.
El «Pirata» le tomó el gusto a dar vueltas olímpicas. Este domingo, el equipo de la Cuarta Región demostró que su hambre de gloria sigue intacta y se quedó con la primera corona de la temporada. Fue un duelo de dientes apretados en Viña del Mar, que tras un empate sin goles en el tiempo reglamentario, se tuvo que estirar hasta una tanda de penales eterna que terminó 8-7 en favor de los aurinegros.
El partido en el Sausalito fue lo que todos esperábamos de una final: trabado, luchado y con mucha pierna fuerte. Aunque el dominio fue repartido, el actual campeón del fútbol chileno siempre dio la sensación de estar un pasito más cerca de abrir el marcador. Sin embargo, se encontraron con un Vicente Bernedo inspiradísimo bajo los tres palos de la UC, transformándose en la figura que impidió que el grito de gol llegara antes.
Cuando la tensión se trasladó a los doce pasos, apareció la jerarquía y la locura linda de Diego «Mono» Sánchez. En una tanda maratónica donde se patearon diez penales por lado, el experimentado portero coquimbano se transformó en gigante: tapó dos remates y vio cómo otro se iba desviado, dándole el título a los suyos.
La imagen de la jornada se la llevó el propio Sánchez, quien en un gesto de pura confianza, se quitó los guantes para atajar en el cierre de la tanda, desatando la locura total. «Seguimos sin perder desde abril, eso es muy lindo» soltó el meta tras los festejos, recordando que el equipo mantiene un invicto envidiable desde la temporada pasada.
Este título marca un hito no solo por ser la primera Supercopa en las vitrinas del club, sino porque confirma que la transición en la banca ha sido un éxito. De la mano de Hernán Caputto, Coquimbo Unido logra su segundo trofeo consecutivo y deja claro que en este 2026 van por todo.




