En una jornada de emociones cruzadas en el Francisco Sánchez Rumoroso, el campeón derrotó 4-2 a Unión Española. Los «Piratas» alcanzaron la impresionante cifra de 75 puntos y 21 fechas sin perder, mientras que el cuadro hispano se despidió de la categoría como colista absoluto.

El puerto está de fiesta y no es para menos. Coquimbo Unido puso el broche de oro a la temporada más gloriosa de su historia con una exhibición de fútbol, carácter y solidez. El equipo de la Cuarta Región no solo ratificó su título de monarca del fútbol chileno, sino que lo hizo extendiendo un invicto legendario ante una Unión Española que llegaba al norte sentenciada al descenso.

Pese a la diferencia en la tabla, el inicio del encuentro trajo una cuota de incertidumbre cuando Felipe Massri (19′) adelantó a los hispanos con un certero remate de zurda. Sin embargo, el «Barco Pirata» no tardó en retomar el rumbo. A los 33’, Cristian Zavala puso la paridad y, justo antes del descanso, el portero Diego «Mono» Sánchez cambió un penal por gol para dar vuelta el marcador.

El festejo de Sánchez fue uno de los momentos más emotivos de la tarde: el guardameta corrió a la banca para fundirse en un abrazo con Esteban González, el técnico que se despide de la institución dejando un legado imborrable en el club.

En el complemento, Coquimbo transformó la ventaja en una fiesta total. Zavala repitió a los 58’ para firmar su doblete personal, y Francisco Salinas (77’) estiró las cifras para desatar el carnaval en las tribunas. Con este resultado, los aurinegros sellaron una racha de 21 fechas consecutivas sin conocer la derrota, consolidándose como el mejor equipo de la temporada con 75 unidades.

El descuento final de Ignacio Núñez (80′) solo sirvió para la estadística de una Unión Española que cierra un 2025 para el olvido. Con apenas 31 puntos, el equipo de Independencia finaliza en el fondo de la tabla y deberá jugar en la Primera B la próxima temporada.

Coquimbo Unido baja el telón de un Campeonato Nacional donde no tuvo rivales. Con el trofeo en casa y un récord difícil de superar, el pueblo pirata celebra una campaña que quedará grabada por siempre en los libros de oro del fútbol chileno.